Mejor que la brusca desnudez que enseña a todos las entrañas del ground en Barcelona, por ejemplo, obra de las despiadadas constructoras o proveedores de TV digital, una solución a la medida de nuestras tolerancias urbanas: mamparas que sirvan de paneles a la fotografía artística. ¿Qué menos?
El Museo de la Ciudad ha creado una singular forma de visuals: en otrora nichos, ha montado una instructiva expo sobre el agua, elemento fundamental para la urbe. Ingenio.
Sin otra función que la de colgar y hacer colgar nuestra incredulidad, estos pendones caen desde lo más alto de una nave de la Estación Central. Otra manera divertida de recibir al visitante. Ciudad del divertimento y el buen humor.